Inició en Morelia la entrega de Viviendas del Bienestar en Villas Oriente, con la entrega de las primeras 48 viviendas de un conjunto proyectado de 144. La entrega se realizó mediante un enlace con la presidenta Claudia Sheinbaum y la participación de autoridades federales y estatales.
Las unidades entregadas fueron orgullosamente construidas por Grupo Herso, como parte del compromiso por el bienestar social y el derecho de todos a tener una vivienda digna. Cuentan con una superficie construida de 60 metros cuadrados, con dos recámaras, sala-comedor, cocina, baño completo y patio de servicio, pensadas para cubrir necesidades básicas de familias pequeñas y facilitar el acceso a vivienda formal.
De acuerdo con lo informado durante el evento, el esquema está dirigido principalmente a trabajadores que perciben entre 1 y 2 salarios mínimos y no cuentan con vivienda propia; se tiene prioridad para hogares encabezados por madres solteras y personas con discapacidad, como parte del enfoque social del programa.
En cuanto a cifras, se reportó un costo de referencia de alrededor de 600 mil pesos por vivienda para este modelo.
A escala estatal, autoridades señalaron que el plan de vivienda en Michoacán contempla más de 82 mil viviendas durante el sexenio, con una inversión superior a 49 mil 200 millones de pesos, integrada —según lo reportado— por 20 mil viviendas de Conavi, 50 mil de Infonavit y 12 mil de Fovissste.
Además del impulso a nueva vivienda, se destacó que en Michoacán se han reestructurado cerca de 100 mil créditos impagables del Infonavit, una medida que apunta a aliviar cargas financieras heredadas y evitar que más familias queden fuera del sistema formal de vivienda.
El trasfondo social del anuncio también se apoyó en datos de rezago: se mencionó un déficit habitacional superior a 270 mil viviendas (con base en una encuesta referida por autoridades).
Más allá del corte de listón, estas primeras 48 entregas en Villas Oriente funcionan como un símbolo: pasar de la promesa a la llave. En el terreno de la vivienda social, cada vivienda nueva significa estabilidad para una familia: un domicilio fijo para trámites, escuela, salud; un patrimonio que reduce la vulnerabilidad y abre la puerta a construir comunidad. Y, en términos de política pública, la combinación de construcción nueva más la reestructura de créditos busca atender el problema por dos vías: sumar oferta y, al mismo tiempo, evitar que hogares ya incorporados al sistema terminen expulsados por deudas impagables.












