Si tu decisión está toma, tienes que asegurarte de tomar en cuenta los siguientes puntos:

 

  1. Capacidad para asumir el cambio.

Aunque no haya edad para independizarse, lo ideal es realizarlo cuando se tiene una buena estabilidad económica. Pero uno de los mayores retos, dejando a un lado lo económico, es asumir que se tendrá un cambio radical en la vida. Al principio te sentirás extraño y solo al regresar a tu nuevo hogar y no encontrar a alguien que te esté esperando, pero cuando te acostumbres entenderás que el cambio es para bien.  En el caso de que vayas a casarte, será un poco más fácil lidiar con la soledad, sin embargo, tendrás que aprender a convivir en esta nueva etapa con tu pareja manteniendo siempre buena comunicación, en especial en los primeros meses.

 

  1. Mantener buena relación con los padres.

Dejarlos es una decisión importante y un cambio muy grande en la vida de una persona. El irte de su casa no quiere decir que los abandones, simplemente es momento de tomar tu propio camino como ellos lo hicieron de jóvenes. Acércate a ellos, platícalo y continúa manteniendo una buena comunicación entre ustedes a partir de tu independencia.

 

  1. Analiza tu situación financiera.

Antes de dar el primer paso a tu nueva vida, revisa si tienes una economía estable, si tu trabajo es óptimo y crees poder enfrentarte a los nuevos gastos que se aproximan al tener tu propia vivienda, por ejemplo: Cuánto se te descontará de tu nómina para pagar tu casa; gastos de canasta básica y servicios generales como el agua y la luz; comprar muebles y darle estilo propio poco a poco a tu nuevo hogar; tus gastos personales; pero sobre todo hay que tener en cuenta que ahora que serás autosuficiente, tendrás que tener una cultura de ahorro para emergencias y no quedarte en ceros al final de la quincena o pedir prestado.

 

  1. Organiza tus tiempos.

Necesitarás medir tus tiempos para definir cuánto le dedicarás a los deberes en casa, el tiempo que estarás trabajando y el que le dedicarás a la familia, amigos o a tu pareja. En cambio, si estás recién casado, habla con tu esposo o esposa para que se organicen y cubran los deberes del hogar para que mantengan un equilibrio y se apoyen mutuamente.

 

Recuerda que el independizarse trae consigo muchas responsabilidades a las que no estás acostumbrado, pero a la larga, invertir en tu propio espacio te convertirá en una persona madura y sobre todo tendrás un patrimonio asegurado en el futuro.