Una manera fácil y divertida de pasar tiempo con tus hijos y al mismo tiempo de inculcarles el valor de la responsabilidad es cultivando algunas frutas y verduras sin necesidad de contar con espacio gran en tu hogar.

Beneficios de cultivar tus propias frutas y verduras:

  1. Tu familia aprenderá a tener sensibilidad con un ser viviente que necesita fortalecerse con tu ayuda para poder brindarte sus nutrientes y beneficios alimenticios.
  2. El hecho de ver nacer y crecer las frutas y las verduras animará a tus pequeños a querer participar en este ciclo y disfrutarán mejor la comida hecha en casa.
  3. Aprenderán el ciclo de vida de sus propios alimentos.

Si quieres iniciar tu propio cultivo… ¿qué frutas y verduras se aconsejan cultivar desde casa?

Lo maravilloso de las frutas y verduras que a continuación te presentaremos, es que no necesitas comprar semillas, sino que puedes usar las mismas semillitas de los alimentos que ya tienes.

Además, te recomendamos destinar un espacio de tu hogar que reciba aire, sol y esté protegido también en caso de lluvias; será donde podrás comenzar tu propio huerto. Aquí puedes encontrar tips sobre cómo hacer tu huerto en casa.

Lo que sí te recomendamos es que acudas a un vivero para comprar tierra especial donde puedas cultivar tus frutas y verduras.

¡Comienza ahora!

1. Zanahorias

De una zanahoria que hayas comprado en tu despensa, elige la más fresca y córtala como se muestra en la imagen.

Posteriormente, coloca el pedazo que has cortado y colócalo en un recipiente con agua; la zanahoria quedará flotando, te aconsejamos que no esté completamente lleno el recipiente y recuerda cambiar el agua cada 2 días; debes seguir este procedimiento de 7 a 10 días hasta que de la zanahoria broten pequeños tallos.

En ese momento será entonces cuando deberás tener una maceta muy profunda donde podrás plantarla y sólo dejar expuestos los tallos.

Colócalo en un lugar donde reciba luz indirecta del sol.

2. Mango

Elige un mango fresco que hayas comprado y pélalo hasta dejar sólo el huesito.

Para el siguiente paso es fundamental que lo realices tú mismo ya que con un cuchillo deberás cortar la orilla del hueso del mango hasta ver el interior, como si nuevamente lo fueras a pelar pero con un cuchillo.

Después, envuelve la semilla que tienes en una servilleta y colócala en un recipiente con agua de tal forma que quede flotando, lo ideal es que lo dejes así en un lugar fresco y con poca luz. De igual manera que la zanahoria, trata de cambiar el agua pero esta vez, al menos 1 ves por semana hasta que broten unas ramitas. Para el mango no brotarán rápidamente, se estima que tarda entre 1 a 1 mes y medio, pero posterior a esto, estará listo para ser plantado en una maceta grande.

Una vez plantada, ubícala en un espacio con luz indirecta del sol.

3. Limón

Corta un limón a la mitad y extrae las semillas que éste tiene en su interior.

Colócalas en una maceta y cúbrelas con tierra. Riega tu maceta con un atomizador, es importante que no le rocíes agua con un recipiente pues esto sólo ocasionará que ahogues tu plantita.

Después de que lo hayas regado, tapa con plástico la macera y haz unos orificios para que se ventile y no se haga moho.

Colócalo en un lugar donde reciba luz del sol directa y sigue regándola con un atomizador hasta que veas que comienza a brotar; una vez que veas los tallos deberás retirar el plástico y continuar regando hasta que comience a crecer.

4. Cebolla

Toma una cebolla fresca y corta la raíz como mostramos en la imagen.

En una maceta con ¾ de tierra entierra la raíz de la cebolla a 3-5 cm de profundidad. Riega con un atomizador, nunca con un recipiente. Coloca la maceta en un lugar soleado que también esté ventilado, lo aconsejable es en un espacio donde esté a máximo 30°C.

Riega con el atomizador a diario por 15 días y verás que comenzarán a brotar tallos pequeños. También puedes colocar más de 1 raíz de cebolla para que crezcan varias cebollas a la vez, sólo debes separarlas aproximadamente 15 cm entre ellas.

5. Chile poblano

De un chile verde, retira las semillas y exponlas directamente al sol durante 3 días.

Colócalas en una maceta con tierra con una distancia de 5cm entre cada semilla, no debes plantarlas muy profundas, sino a ¾ de la tierra.

jalapeno

Coloca la maceta en un lugar cálido, iluminado y fresco.

De igual manera, nuestra recomendación es que las estés regando a diario con un atomizador. En cuestión de días verás que los brotes aparecerán y cuando tengan una medida de aprox 5 cm será momento de que los traspases con mucho cuidado a una maceta más grande.

¡Y así de simple! ¿Emocionado de comenzar? Inténtalo, tu familia y tú se sentirán orgullosos. 

Si quieren comenzar con algo más sencillo, dejamos para ti el proceso de germinar un frijol donde verificarás el éxito que pueden tener cuando intenten iniciar su propio cultivo.